El proceso de gestación en tiempos difíciles - casafen - foto de David Pereiras en Canva

El proceso de gestación en tiempos difíciles

Si ya para muchas personas resulta complejo llevar una vida normal en el contexto de la crisis sanitaria mundial que atravesamos, ¿qué se puede esperar para las futuras madres que están en pleno embarazo, más aún si son primerizas?  

Hoy en día, quedarse en casa, con la natural sensación de incertidumbre o verse en medio de una aglomeración de personas puede tornarse complicado y riesgoso. Se puede evitar y salir rápido de la inminente sensación de riesgo, pero la tarea se vuelve doblemente compleja e insegura si dentro de esa persona hay otra vida por la cual ella es responsable en ese momento.

Y, sin embargo, ese riesgo ni siquiera debiera correrse. Por esta razón, la matrona de CasaFen, Andrea González, es tan enfática cuando nos dice que en estos tiempos revueltos que estamos viviendo actualmente en Chile y en el mundo es crucial que como sociedad entreguemos seguridad a las mujeres que están gestando y podamos acompañarlas en su proceso. “El estado y la sociedad en general deberían visibilizarlas mucho más, porque es vital contar con una figura de compañía que las escuche para que sepan que pueden contar con alguien durante el proceso”. De hecho, está comprobado que las mujeres gestantes llevan mucho mejor sus embarazos cuando están acompañadas, “sobre todo en el contexto de pandemia actual, en el cual las madres no quieren salir de sus hogares y el parto en casa se está visualizando más como una alternativa real”, nos explica Andrea.

¿En qué aspectos del embarazo o del parto se ha notado el estrés diario? “No tanto en el embarazo, pero sí en el parto he podido notar que muchas futuras madres sienten aprehensión de dar a luz, probablemente pensando en la incertidumbre que les genera la situación actual”. Entonces, inconscientemente, prefieren mantener a sus hijxs por más tiempo dentro de ellas. Metáfora muy potente, sin duda…hay más seguridad adentro que afuera. “Pareciera que a las gestantes les cuesta más entregarse al parto, que es, en definitiva, un soltar, una entrega. Eso se les está haciendo difícil y algunas se quiebran emocionalmente”. Esto también ha generado una mayor tendencia a programar el parto, sobre todo cuando hubo toque de queda, porque hay un miedo amplificado frente al cual se debe hacer un importante trabajo emocional de contención.

Justamente la mirada que la Medicina Integrativa (MI) tiene acerca de la matronería es de un acompañar la gestación y el parto en forma integral, empoderando a las mujeres con información para que puedan ser partícipes de su propio y completo proceso de salud, sexual y reproductivo. La MI se enfoca en ver cuáles son todas las necesidades de la futura madre, porque no es sólo controlarles su gestación, sino que hay que considerarlas seres sintientes y conscientes. Se trata de personalizar el proceso, porque son historias de vida diversas en cuerpos distintos.

Lo más importante entonces es considerar que el proceso de gestación, parto y maternidad es un período de vulnerabilidad, porque hay una entrega hacia una nueva vida, “no sólo en períodos complejos, sino que siempre y esa vulnerabilidad puede aumentar en momentos de crisis. Por eso resulta tan importante acompañar y proteger a las mujeres en este proceso”.

El proceso puede partir desde muy temprano, incluso antes de que la mujer quede embarazada, ya sea porque busca orientación, asesoría, educación, mejorar su nutrición y/o emocionalidad para enfrentar bien su embarazo. Nuestra idea en CasaFen es que logren ver la gestación como un proceso sexual-reproductivo sano, placentero y que sea parte de sí mismas, no porque necesiten permanentemente una figura médica, restrictiva y controlada. La propuesta de la MI es que para la gestante sea una experiencia placentera, plena y armónica dentro de un proceso fisiológico absolutamente normal que es parte de la vida, en el cual no se sienta disminuida y que se pueda relacionar en forma lineal y no jerárquica con la o el profesional de la salud y lo mismo con su pareja o familia. Mirarlo desde este punto de vista le permite a la gestante ser corresponsable de su propio proceso y no delegar su salud, integrando su esfera social, mental y física y siempre considerando que podría requerir derivación con otrxs profesionales.

En este punto hay que recalcar la importancia de conocer a la gestante en sus miedos, aprehensiones, necesidades y expectativas para que el parto sea lo más respetuoso posible en los tiempos y en la fisiología de la mujer. Así será posible acompañarlas dándoles seguridad, lo que es facilitado por la MI porque permite llevar adelante consultas largas, de 1 hora o más de duración, durante las cuales se da mucho énfasis en la educación.

Esta mirada no se contradice en absoluto con los protocolos de las clínicas u hospitales chilenos donde la consultante va a tener su parto, porque la MI respeta los procesos internos, siempre velando por la seguridad y salud integral de la mujer. El proceso está sumamente sistematizado en los centros de salud de nuestro país, por lo que se debe contar con toda la información para velar por que todo se enmarque en lo que la futura mamá planeó con su matrona.

Esta sistematización, que está actualmente inmersa en muchos ámbitos de la vida, se ve también en el quehacer de las matronas, porque el parto se ha transformado casi en un bien comprable para muchos establecimientos de salud. Y aquí se puede producir una transgresión vincular muy compleja de parte del sistema imperante hacia un proceso biológico que es trascendental para la mujer y su familia. “Entonces, parte de nuestra labor es protegerla a ella y, de paso, a su entorno más cercano. Esto a veces involucra ir a la pelea, pero vale la pena por los beneficios que conlleva para esa madre”, nos explica Andrea.

Finalmente, es importante decir que hay mucha desinformación y mucho por hacer, porque el sistema no educa para que la mujer tenga la información, sino para que su gestación dependa del sistema. No se explica a las futuras madres qué es lo que está sucediendo en sus cuerpos durante este proceso, no está la información sobre qué y por qué es lo que están sintiendo, qué es sano y qué no.

Raimundo Undurraga Barros